
Adoptemos rutinas sencillas en vez de vivir pendientes, aprendimos a desconfiar, la edad nos hizo tropezar con muchas personas y no todas eran buenas pero lo importante es quieres tú, en este caso abandonamos nuestra vivienda y a mitad de camino recordamos que dejamos una ventana abierta.

Dejar cabos sueltos, salimos de casa y, cuando ya estamos lejos, recordamos que dejamos una ventana abierta. La preocupación aparece en un momento en que ya habíamos dado por terminada nuestra responsabilidad sobre el hogar y dirigíamos la atención hacia otra cosa. Si vivimos en una planta baja, quizá pensemos en el acceso desde la calle, en un piso alto puede inquietarnos el viento o que se mojen objetos cercanos.
La escena puede reflejar el esfuerzo de decidir qué comprobaciones son necesarias y cuáles se convierten en vueltas repetidas que nos impiden avanzar. No toda duda obliga a regresar de inmediato: Importa el riesgo real, la distancia y si hay alguien que pueda verificarlo. Podemos reconocer la incomodidad de no tener una certeza absoluta sin tratarla como prueba de un peligro inminente. El sueño invita a establecer rutinas razonables al salir, atender los riesgos concretos y permitirnos continuar cuando disponemos de información suficiente.
La ventana que olvidamos cerrar podría expresar inquietud por dejar nuestra intimidad desprotegida al ausentarnos.
Cuidado, Observa por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si volvemos y la encontramos cerrada, quizá descubrimos que nuestra inquietud era mayor que el riesgo, por ejemplo:
- La ventana da a una planta baja: La preocupación puede relacionarse con el acceso desde el exterior.
- Empieza a levantarse viento: Quizá nos inquietan los objetos que podrían caerse o mojarse.
- Un familiar está en casa: Pedir una comprobación puede ser más práctico que regresar sin valorar las circunstancias.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien sigue en casa y puede cerrarla, quizá aceptamos delegar una tarea sencilla si nuestros acompañantes se impacientan porque volvemos, sentimos el conflicto entre revisar y no retrasar a todos, olvidar una ventana abierta antes de salir puede despertar preocupación por la lluvia, el frío o la seguridad si solo está entreabierta, quizá el riesgo nos parece menor, pero queremos comprobarlo, podemos sentir que una obligación pequeña sigue reclamando nuestra atención cuando ya deberíamos estar ocupados en otra cosa el sueño puede reflejar preocupación por la seguridad o simple hábito de comprobación.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño las cortinas moviéndose, la llave de casa y una previsión de tormenta son detalles que nos recuerdan qué dejamos pendiente si hemos cerrado todas las demás ventanas, el olvido se siente muy concreto, si regresamos y la cerramos, el sueño puede reflejar nuestra necesidad de comprobar que todo queda bien si continuamos el viaje tras valorar el riesgo, quizá estamos aprendiendo a tolerar pequeños márgenes de incertidumbre.

Ateneder a los sueños muchas veces puede ser importante ya que peuden tratarse de mensaje s de nuestros guías espirituales, este nos puede estar diciendo no todas las dificultades desaparecen con el tiempo, algunas necesitan una decisión, actuar con prudencia puede ser mejor que esperar indefinidamente y que que un asunto personal podría quedar expuesto por un descuido antes de salir de casa. Si recordábamos la ventana abierta a mitad del trayecto, convendría corregir pronto un detalle que otros pueden aprovechar.
~ María García. ~
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