
Antes de lanzarte, comprueba dónde encuentras apoyo, a veces tener todo lo que habías deseado no es suficiente, el cerebro es feliz en la zonas que conoce y en tú caso puede que viva en la inconformidad, en este caso nos acercamos a una piscina y descubrimos que el fondo ya no está donde esperábamos.

Después de la tormenta viene la calma, nos acercamos a una piscina conocida y descubrimos que el fondo ya no aparece a la profundidad acostumbrada. Donde esperábamos hacer pie, ahora vemos agua que continúa hacia abajo sin un límite claro. La alarma puede deberse a que una referencia física de seguridad desaparece justo cuando confiábamos en encontrarla. Si sabemos nadar, podemos intentar mantenernos a flote y buscar el borde, si aún no hemos entrado, retroceder es una decisión prudente.
Las escaleras, una corchera o la cercanía de otras personas modifican nuestras posibilidades de salir. En una piscina municipal esperamos encontrar señalización y personal de vigilancia, mientras una instalación privada vacía puede hacernos sentir más aislados. No es lo mismo una piscina sin agua ni una corriente de río: Aquí cambia inesperadamente la profundidad de un lugar familiar. El sueño puede reunir experiencias acuáticas y temores al desorientarnos, sin aportar información sobre la seguridad de ninguna piscina real.
Que desaparezca el fondo de la piscina podría evocar pérdida súbita de apoyo en una situación que parecía controlada.
Cuidado, camina con atención a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, retroceder hasta una zona segura puede reflejar prudencia, no necesariamente miedo a avanzar si intentamos mantenernos a flote, podemos descubrir que sabemos reaccionar sin tocar el fondo si entramos en pánico, quizá la sensación de no encontrar apoyo se vuelve más fuerte que la profundidad, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien está cerca y nos ayuda a llegar al borde, quizá recuperamos tranquilidad si los demás siguen bañándose sin notar el cambio, podemos sentirnos solos con nuestro miedo también importa si somos nosotros quienes intentamos sostener a otra persona, puede que la piscina parezca poco profunda al principio y después deje de verse el fondo nos fijamos en si sabemos nadar y en si el agua sigue clara el cambio repentino puede transformar una escena de descanso en otra de miedo a perder apoyo, podemos sentir inseguridad al entrar en una situación que parecía conocida la profundidad inesperada puede resumir la sensación de no dominar algo.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño una escalera que no alcanzamos, una colchoneta o una pared demasiado lejana cambian nuestras posibilidades de salir si las luces se apagan, puede aumentar la desorientación son imágenes que expresan la experiencia del sueño, no información sobre instalaciones reales, no confundimos esta escena con una piscina vacía sin agua ni con caer a un río aquí el fondo deja de ofrecer apoyo de forma inesperada si logramos flotar, quizá descubrimos recursos propios, si buscamos una escalera, podemos necesitar ayuda concreta.

Algunos sueños también pueden ser persibidos como mensajes del universo o de guías espirituales, este nos puede estar diciendo ocúpate en vivir o en morir, eres lo que haces, no lo que dices que harás y que que una confianza que parecía segura podría desvanecerse al cambiar las condiciones. Si encontrábamos el borde de la piscina, una precaución evitará un compromiso arriesgado.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.
