
Elijamos cuándo necesitamos silencio y cuándo atención, defiende tu derecho a estar enfadado , a estar triste, a estar cansado, la vida se trata de pasar por situaciones y cada cual necesita sus tiempos, en este caso utilizamos un audífono y comenzamos a escuchar conversaciones que se producen muy lejos de nosotros.

No todo lo que brilla es oro, llevamos un audífono y comenzamos a escuchar conversaciones que ocurren muy lejos, con una claridad que nos resulta sorprendente. La ventaja aparente de oír más se convierte en una dificultad cuando recibimos sonidos que no hemos elegido y que compiten con lo que necesitamos atender. Quizá queremos seguir hablando con una persona cercana, pero nos distraen voces de otras mesas o de la calle. Podemos sentir curiosidad por el alcance del aparato y al mismo tiempo cansancio, porque distinguir una conversación entre tantas exige esfuerzo.
El sueño no demuestra una capacidad extraordinaria ni implica que debamos escuchar la intimidad ajena. Podemos ajustar el volumen, cambiar de posición o quitarnos un momento el dispositivo para comparar la percepción. También es importante no confundir un problema técnico de amplificación con lo que los interlocutores están diciendo realmente. La escena puede recordar situaciones de exceso de información: No todo lo que llega hasta nosotros merece respuesta. Elegir dónde poner la atención puede importar más que aumentar la cantidad de estímulos.
El audífono que capta voces lejanas podría expresar sobrecarga por percibir información que no buscamos.
Cuidado, presta atención a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, intentamos ajustar el volumen, localizar de dónde procede una conversación o quitarnos el aparato para comparar lo que oímos si captar tantos sonidos nos cansa, buscamos un lugar silencioso, por ejemplo:
- Oímos muchas voces y no entendemos a quien está cerca: Reducir el ruido de fondo puede ser más útil que seguir amplificando todos los sonidos.
- Las conversaciones lejanas son privadas: Escucharlas por accidente no significa que debamos intervenir ni difundir su contenido.
- Al ajustar el aparato volvemos a seguir una sola voz: Una configuración más adecuada transforma una capacidad excesiva en una ayuda funcional.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, una persona cercana quizá nos pregunte si la oímos bien mientras nosotros atendemos involuntariamente a voces lejanas podemos pedirle que repita lo que dijo, si apagamos el dispositivo, puede destacar la necesidad de poner límites al ruido exterior, podemos estar demasiado atentos a opiniones ajenas o a información que normalmente no nos llega el sueño puede expresar curiosidad, pero también cansancio por escuchar más de lo que deseamos.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el control de volumen, una pequeña batería y las distintas capas de voces permiten distinguir una amplificación exagerada de un ruido de fondo normal, el sueño no señala que debamos escuchar conversaciones privadas ni implica un problema auditivo exagera el alcance de un dispositivo destinado a mejorar la audición y la dificultad de seleccionar lo relevante.

Escuchar los sueños tambien puede sentirse como unmensaje del universo o de guías espirituales que se comunica con nosotros, este nos puede estar diciendo añorar el pasado es correr tras el viento, cuenta tu edad por amigos, no por años y que que podríamos escuchar por casualidad información privada en una conversación que no nos incumbe. Si bajábamos el volumen del audífono, guardar discreción nos librará de un malentendido entre terceros.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.