
Aprendamos de la elección sin quedarnos atrapados en ella, saber que no eres tu cuerpo, sabes que no eres tus pensamientos, sabes que no eres tus recuerdos, pero a caso ¿Sabes quien eres?, en este caso vendemos nuestra bicicleta y poco después sentimos que queremos deshacer el trato.

Arrepentirse a destiempo, vendemos nuestra bicicleta y, poco después de entregar las llaves o recibir el dinero, nos sorprende un deseo intenso de recuperarla. La decisión parecía práctica hasta que la ausencia del objeto nos hace descubrir valores que no habíamos incluido en el precio. Quizá era el vehículo que utilizábamos a diario, el recuerdo de una etapa de libertad o un regalo que nos acompañó muchos años. Si conocemos a quien la compró, podríamos preguntar si desea revenderla, pero debemos aceptar que tiene derecho a conservarla.
Si la vemos en el escaparate de segunda mano, quizá sentimos que todavía podemos intervenir, si aparece circulando por la calle, comprendemos que ya forma parte de otra rutina. El sueño puede relacionarse con decisiones cerradas que seguimos evaluando a la luz de lo que sentimos después, sin demostrar que todas fueron equivocadas. No anuncia una venta desafortunada. Nos invita a separar arrepentimiento, nostalgia y necesidad presente: Quizá queramos una bicicleta para desplazarnos, aunque no sea posible ni necesario recuperar exactamente la misma.
En una lectura psicoanalítica, querer recuperar una bicicleta vendida puede representar dudas sobre decisiones tomadas buscando otro rumbo.
Cuidado, estate atento a por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, intentamos contactar con el comprador, calculamos lo que costaría sustituirla o aceptamos la decisión si dejamos de perseguirla, quizá estamos aprendiendo a asumir un cambio que elegimos, por ejemplo:
- La bicicleta llevaba muchos años con nosotros: El valor afectivo puede superar al precio que aceptamos al venderla.
- El comprador no quiere devolverla: Reconocer su derecho nos ayuda a distinguir nuestro arrepentimiento de un acuerdo que ya se cumplió.
- Encontramos otra bicicleta que sí nos sirve: Podemos recuperar una actividad importante sin exigir que el objeto antiguo vuelva a nuestras manos.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si el nuevo dueño la cuida, podemos sentir tranquilidad si un familiar nos critica por venderla, quizá pesa más el juicio ajeno que nuestras verdaderas razones, si la bicicleta tenía muchos años, quizá pese más lo sentimental que su precio.||intentar localizar a quien la compró puede reflejar nuestra dificultad para aceptar una decisión irreversible, podemos estar reconsiderando una renuncia que parecía práctica, pero que tenía un valor personal mayor del que calculamos la bicicleta puede asociarse con libertad de movimiento, ejercicio o recuerdos, el arrepentimiento no indica que una venta real vaya a salir mal.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el estado de la bicicleta, los accesorios que añadimos y el precio de venta pueden explicar el arrepentimiento no es igual venderla por necesidad que hacerlo porque ya no la utilizábamos, no equivale a que nos roben la bicicleta ni a perderla en una excursión aquí la entregamos voluntariamente y después cambiamos de opinión, algo que puede relacionarse con decisiones recientes.

Muchas veces habras escuchado que los sueños son mensajes de guías espirituales, este nos puede estar diciendo la confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito, creer en las propias capacidades favorece la acción y que que podríamos aceptar dinero por desprendernos de una bicicleta y descubrir después cuánto dependíamos de ella para sentirnos libres. Si el comprador todavía no se había marchado, una conversación a tiempo quizá permita reconsiderar el trato.
~ María García. ~
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