
Cada cabeza es un mundo. En este caso hemos soñado que entramos en un huerto donde las plantas han crecido sin cuidado y los caminos casi han desaparecido podemos pensar en un proyecto o una costumbre que hemos dejado de atender también puede aparecer la nostalgia por un lugar familiar que ya no se utiliza.
Soñar con un huerto abandonado significa que podemos pensar en un proyecto o una costumbre que hemos dejado de atender también puede aparecer la nostalgia por un lugar familiar que ya no se utiliza, si aún encontramos verduras entre las hierbas, sentimos que no todo se ha perdido si la tierra está seca, nos preocupa cuánto trabajo hará falta, un huerto detrás de nuestra casa nos afecta de manera distinta a uno que descubrimos en un terreno desconocido.
Un huerto abandonado podría reflejar proyectos o rutinas de cuidado que hemos descuidado.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si empezamos a quitar malas hierbas, recuperamos la iniciativa si nos marchamos, quizá aceptamos que ahora no podemos ocuparnos de él.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño las herramientas oxidadas y los bancales vacíos hablan del paso del tiempo de una forma muy concreta, un huerto abandonado puede simbolizar un proyecto que lleva tiempo sin atención si aún hay plantas vivas, quizá vemos posibilidades de retomarlo, si está completamente seco, podemos sentir la necesidad de empezar de otra manera.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien nos ayuda a quitar malas hierbas, podemos imaginar una recuperación compartida si el huerto pertenecía a un familiar, tal vez aparecen recuerdos de cuidados y costumbres antiguas.
En muchas culturas se cree que los sueños con un huerto abandonado pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro «volvamos a plantar solo aquello que podamos sostener».
Recuerda que lo que dejamos sin atención puede recuperarse poco a poco, a veces, el despertar interrumpe una historia que nuestra mente nunca terminará.
~ María García P. ~