
No juzgues un libro por su portada. Primeramente hay que concretar a que nos referimos a que nos teñimos el pelo y al mirarnos comprobamos que el tono no es el que queríamos podemos estar pensando en cómo nos ven los demás o en un cambio que, una vez hecho, no encaja con lo que imaginábamos no significa que debamos cambiar de aspecto: a veces el sueño solo exagera una decisión estética cotidiana.
Soñar con teñirnos el pelo y que el color no nos gusta significa que podemos estar pensando en cómo nos ven los demás o en un cambio que, una vez hecho, no encaja con lo que imaginábamos no significa que debamos cambiar de aspecto: a veces el sueño solo exagera una decisión estética cotidiana, al secarse el tinte aparece un tono distinto del que habíamos elegido, quizá demasiado oscuro o con reflejos inesperados la diferencia entre verlo recién aplicado y observarlo bajo luz natural puede aumentar nuestra decepción, en una peluquería podemos pedir que revisen el resultado, en el baño de casa, debemos decidir por nuestra cuenta qué hacer un espejo iluminado de forma artificial puede alterar todavía más nuestra percepción del color.
Un tinte que no gusta podría representar temor a que un cambio de imagen no refleje quiénes somos.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, intentar corregir el color puede expresar ganas de recuperar el control, dejarlo tal cual puede mostrar que estamos aprendiendo a convivir con resultados imperfectos.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño los guantes manchados, el envase con la fotografía del tono deseado y la toalla sobre los hombros permiten comparar expectativa y resultado la textura del cabello también puede preocuparnos si pensamos volver a teñirlo, no significa que vayamos a cambiar de personalidad ni que el sueño prediga un error estético lo característico es haber tomado una decisión visible y descubrir después que el resultado no nos convence.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, un peluquero puede explicar si es posible matizarlo sin dañarlo, una amistad quizá diga que el color nos favorece aunque no sea el que queríamos su opinión no elimina necesariamente nuestro disgusto.
En muchas culturas se cree que los sueños con teñirnos el pelo y que el color no nos gusta pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro «probemos cambios sin entregarles nuestra identidad».
Recuerda que podemos rectificar una elección estética sin dramatizarla, algunos sueños parecen tener la profundidad de una vida entera.
~ María García P. ~