
Podemos limpiar lo que sobra y conservar lo que todavía nos nutre, la vida está llena de patrones que se repiten, es la zona donde tu mente está como en casa, lo que para ti puede ser angustioso para ella significa seguir vivo, ya que de lo contrario sería cambio a lo desconocido, en este caso entramos en casa y encontramos el suelo lleno de hojas secas, como si el otoño hubiera llegado al interior.

Poner la casa en orden, encontrar el suelo de casa cubierto de hojas secas descoloca la frontera habitual entre el exterior y nuestro refugio. Podemos reconocer la textura y el crujido del otoño, aunque no entendamos cómo han llegado hasta el salón. El sueño puede reunir el deseo de mantener un espacio propio y la experiencia de que los cambios de fuera también alteran nuestras rutinas.
Si hay una ventana abierta, buscamos una explicación práctica, si las hojas reaparecen después de barrerlas, quizá nos agote una tarea que nunca concluye. En una casa de campo la imagen puede resultar menos extraña que en un piso alto. No necesitamos leer las hojas como un anuncio de pérdidas. Podemos preguntarnos si estamos intentando mantener intacto un ambiente que, por la estación, las visitas o el paso del tiempo, necesita adaptarse.
Las hojas secas dentro de casa podrían evocar el paso del tiempo en un lugar que queremos conservar.
Cuidado, estate atento a por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, barrarlas o dejar que sigan acumulándose puede reflejar nuestra actitud ante tareas pendientes, por ejemplo:
- Las hojas entran por una ventana que quedó abierta: Comprender por dónde llegaron nos permite actuar sin convertir el desorden en una amenaza inexplicable.
- Barremos el salón y enseguida vuelve a llenarse: La repetición puede concentrar cansancio ante tareas domésticas que nunca parecen quedar terminadas.
- Otra persona encuentra bonito el suelo cubierto de hojas: El desacuerdo muestra que un mismo cambio puede vivirse como molestia o como novedad.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si otra persona las considera decorativas, quizá veamos el espacio de forma distinta si nos exige limpiarlas solos, podemos sentir que una situación compartida recae únicamente en nosotros, si las hojas crujen al caminar, esa sensación puede ser lo más llamativo del sueño, podemos sentir que un cambio del exterior está invadiendo un espacio que consideramos protegido también puede traer recuerdos de un patio, una terraza o una casa de campo.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el crujido bajo los pies, los colores marrones y las hojas acumuladas junto a la puerta nos ayudan a imaginar cómo entraron si las barremos y vuelven a aparecer, podemos sentir que la tarea no termina, puede mezclar recuerdos del otoño con el hogar también podemos relacionarlo con cambios del exterior que invaden nuestra rutina o con asuntos antiguos que reaparecen.

Muchas veces habras escuchado que los sueños son mensajes de guías espirituales, este nos puede estar diciendo no todo lo que la sociedad considera importante merece convertirse en nuestro objetivo, elegir nuestros valores exige independencia y que que viejos asuntos podrían acumularse en nuestro hogar aunque parecieran pertenecer al exterior. Si barríamos las hojas, quizá llegue el momento de cerrar conversaciones que llevan demasiado tiempo pendientes.
~ María García. ~
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