
Quedarse en blanco. Este es un sueño en el que nos acomodamos en una butaca y, al comenzar la proyección, vemos una película distinta de la esperada podemos sentir desconcierto al comprobar que una elección nos ha llevado a otra experiencia si decidimos quedarnos, el sueño también puede reflejar curiosidad ante lo imprevisto.
Soñar con sala de cine equivocada significa que podemos sentir desconcierto al comprobar que una elección nos ha llevado a otra experiencia si decidimos quedarnos, el sueño también puede reflejar curiosidad ante lo imprevisto, la decepción por perder nuestra película cambia la interpretación frente a descubrir otra que nos interesa, en un cine grande, los pasillos parecidos explican la confusión, en una sala pequeña, puede sorprendernos no haber comprobado el número de entrada.
Desde una lectura psicoanalítica, sentarnos en una sala de cine equivocada podría expresar miedo a invertir tiempo en una elección que no deseábamos.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, buscar el asiento, preguntar a un acomodador o salir cuando empieza otra película refleja cómo corregimos una decisión antes de perder demasiado tiempo.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el título de la pantalla, la numeración de la butaca y la hora del pase distinguen despiste, expectativa y prisa, puede expresar preocupación por estar donde no corresponde o simplemente un recuerdo de ocio no anuncia ningún error futuro.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si vamos acompañados, podemos compartir el error, si nuestra compañía se enfada, quizá nos sintamos responsables de estropear la salida.
En muchas culturas se cree que los sueños con sala de cine equivocada pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que podríamos aceptar una invitación atraídos por su título y descubrir después que pertenecemos a otro plan. Si la película de la sala equivocada no nos interesaba, salir antes de acomodarnos evitaría perder una ocasión mejor, podemos cambiar de plan cuando comprobamos que no era el nuestro.
Recuerda que podemos estar cómodamente sentados y, aun así, haber elegido la historia incorrecta, la noche guarda conversaciones que nuestra memoria no siempre consigue conservar.
~ María García. ~