
Podemos medir de nuevo nuestros miedos con la experiencia que ahora tenemos, intentar mantener todo el dia el mismo ritmo es imposible, no puedes exigirte un rendimiento continuo sn terminar frutstrado o frutrada, en este caso volvemos a una piscina que recordábamos profunda y apenas nos cubre el agua.

Ver la luz, regresamos a una piscina que recordábamos muy profunda y descubrimos que el agua apenas nos cubre. El contraste no demuestra que nuestro recuerdo fuera falso: Pone frente a frente la intensidad con la que vivimos un lugar antes y lo que encontramos ahora. Quizá las mismas baldosas y escalerillas nos confirmen que se trata de la piscina de siempre, lo que vuelve más evidente la diferencia. Si de pequeños no tocábamos fondo, ahora podemos sentir alivio al caminar con seguridad, si íbamos para nadar, la escasa profundidad nos decepciona porque ya no permite la actividad esperada.
La escena puede ayudarnos a comprender que los lugares cambian, pero también cambiamos nosotros y nuestras necesidades. No hace falta forzar la idea de que todo problema antiguo se ha vuelto pequeño: Tal vez simplemente esperábamos otra experiencia. Podemos reconocer el valor del recuerdo, aceptar la situación presente y decidir si queremos utilizar el espacio de otra manera o buscar uno que responda a lo que necesitamos hoy.
La piscina menos profunda podría expresar que un temor antiguo ha perdido intensidad al revisitarlo.
Cuidado, ten cuidado con tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, entramos con precaución, comprobamos la profundidad con los pies y buscamos el extremo donde antes cubría más tal vez decidamos caminar en lugar de nadar, por ejemplo:
- Reconocemos los vestuarios de la infancia: La familiaridad del lugar intensifica el contraste con la profundidad actual.
- Habíamos ido a practicar natación: La decepción surge de que el espacio ya no sirve para ese propósito.
- Antes nos asustaba no tocar fondo: Caminar con seguridad puede cambiar nuestra relación con un recuerdo concreto.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si vamos acompañados, alguien puede sorprenderse también o decir que la piscina fue reformada un socorrista podría indicar que ya no se permiten saltos, si nos tranquiliza hacer pie, puede predominar la seguridad, si queríamos nadar, puede aparecer frustración, podemos revisar la intensidad que atribuíamos a una experiencia antigua lo que antes nos imponía respeto quizá ahora parece más manejable, o sentimos decepción porque ya no ofrece lo mismo.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño las marcas de profundidad en la pared, el borde de la piscina y la altura del agua respecto a las escaleras permiten comprobar la diferencia con nuestro recuerdo, no anuncia que un problema se haya vuelto pequeño lo particular es volver a una instalación conocida y descubrir que ahora permite actividades distintas de las que hacíamos allí.

Muchas veces los sueños que tenemos pueden deberse a mensajes de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo el tiempo que desperdiciamos no vuelve cuando finalmente comprendemos su valor, cuidar nuestras horas es una forma de respetar nuestra propia vida y que que un desafío que antes nos parecía profundo o arriesgado podría volverse manejable al revisarlo. Si la piscina tenía poca agua, quizá una nueva oportunidad nos permita resolver con calma un temor antiguo.
~ María García. ~
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