
Podemos apreciar un gesto tardío y admitir que habríamos querido recibirlo antes, aprendimos a desconfiar, la edad nos hizo tropezar con muchas personas y no todas eran buenas pero lo importante es quieres tú, en este caso nos llega una felicitación de cumpleaños cuando han pasado varios meses desde la fecha.

Dar la talla, recibimos una tarjeta de cumpleaños varios meses después de haber celebrado la fecha. La felicitación conserva una intención afectuosa, pero llega cuando el acontecimiento al que se refiere ya pertenece al pasado. Podemos sonreír al ver la letra de quien nos escribe o preguntarnos por qué tardó tanto el correo. Si esperábamos noticias de esa persona, el gesto puede resultar especialmente agradable, si recordamos que olvidó el día, quizá sentimos una pequeña decepción.
El sueño puede reflejar cómo valoramos el reconocimiento en fechas señaladas y cómo reaccionamos cuando el cariño no se expresa con la puntualidad que esperamos. No tenemos por qué rechazar la felicitación ni fingir que el retraso carece de importancia. Podemos mirar el matasellos, preguntar qué ocurrió y agradecer que alguien pensara en nosotros. Una tarjeta tardía no cambia el día de nuestro cumpleaños, pero puede abrir una conversación que no se había producido entonces. La intención y el momento forman parte de la experiencia.
La felicitación tardía podría expresar ambivalencia entre agradecer el recuerdo y sentirnos olvidados cuando importaba.
Cuidado, ten cuidado por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, miramos la fecha del matasellos, leemos la dedicatoria y decidimos si responder si la tarjeta fue escrita a tiempo, podemos imaginar que se extravió, si fue escrita meses después, quizá hubo un olvido, por ejemplo:
- El matasellos muestra que se envió a tiempo: El retraso puede deberse al reparto y no a un olvido de quien escribió.
- La tarjeta es de alguien con quien casi no hablamos: El gesto inesperado puede abrir una ocasión de retomar el contacto si lo deseamos.
- Nos molesta que la persona olvidara la fecha: Podemos expresar la decepción sin concluir que el vínculo entero carece de valor.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, la relación con quien envía la tarjeta puede pesar más que el tiempo transcurrido, la felicitación llega cuando ya ha pasado buena parte del año o se aproxima otra fecha importante puede llevar un mensaje cariñoso aunque el sobre y el sello indiquen que hubo un retraso, podemos sentir sorpresa y afecto por un gesto que llega tarde, pero no necesariamente pierde valor si nos molesta el retraso, quizá damos importancia a que otras personas recuerden los momentos señalados.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el diseño con velas, la edad escrita y una postal del lugar de origen muestran que el mensaje pertenece a una celebración concreta una fotografía incluida puede añadir un recuerdo inesperado, una felicitación retrasada tiene dos tiempos: El cumpleaños que ya pasó y el momento en que por fin recibimos el mensaje si la tarjeta fue enviada puntualmente, la historia es muy distinta de una persona que se acordó meses después.

Este sueño también puede tratrde de un mensage de ayuda de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo aprender requiere humildad para admitir que todavía desconocemos muchas cosas, reconocer nuestros límites abre nuevas posibilidades y que que un reconocimiento afectuoso podría llegar mucho después de la fecha esperada. Si conservábamos la tarjeta, sabremos valorar el gesto aunque llegue tarde.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.
