
No dar crédito a lo que vemos. Hay que concretar que nos referimos a un sueño en el que un niño se acerca contento, nos llama por nuestro nombre y se comporta como si nos conociera desde hace tiempo, pero no conseguimos situarlo podemos sentir una mezcla de cercanía y desconcierto ante una relación o una responsabilidad que no recordamos haber asumido también puede reflejar encuentros recientes con niños que han crecido o cambiado mucho.
Soñar con que un niño nos reconoce pero nosotros no sabemos quién es significa que podemos sentir una mezcla de cercanía y desconcierto ante una relación o una responsabilidad que no recordamos haber asumido también puede reflejar encuentros recientes con niños que han crecido o cambiado mucho, si el niño espera algo de nosotros, puede aparecer presión por responder a unas expectativas desconocidas, en una reunión familiar podemos sentir vergüenza por no identificar al niño delante de sus padres en la calle, quizá nos sorprende que alguien tan pequeño sepa nuestro nombre.
Que un niño nos reconozca sin que sepamos quién es podría despertar inquietud ante recuerdos y responsabilidades que otros conservan mejor.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, preguntarle quién es expresa la necesidad de entender antes de actuar.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño una fotografía, un uniforme escolar o un juguete pueden darnos pistas para recordar la relación si el niño conoce detalles de nuestra vida cotidiana, podemos sentir curiosidad y cierta confusión, no es lo mismo olvidar el nombre de alguien conocido: aquí no sabemos quién es la persona si después recordamos una reunión anterior, podemos asociar el sueño con recuerdos que aparecen de forma fragmentada.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si una persona adulta nos presenta al niño, podemos relajarnos al comprender quién es si todos esperan que lo reconozcamos y nadie ayuda, quizá sentimos presión social y temor a quedar mal.
En muchas culturas se cree que los sueños con que un niño nos reconoce pero nosotros no sabemos quién es pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro «escucha antes de fingir una familiaridad que no sientes».
Recuerda que dejamos huellas que a veces ya no recordamos, cada noche vivimos historias que no necesitan testigos para parecer reales.
~ María García P. ~