Soñar con pies

Protección soñar con pies

La confianza también se construye desde el suelo, pueden reflejar estabilidad y confianza para seguir avanzando.
Un sueño de identidad y exposición:

Tener los pies en la tierra. En este caso hemos soñado que prestamos atención a nuestros pies o intentamos caminar con ellos podemos asociarlos con equilibrio, movimiento y comodidad corporal si hemos caminado mucho, quizá el sueño recoge cansancio o molestias reales.

 


 

Libro de Soñar con pies

Significado:

Soñar con pies significa que podemos asociarlos con equilibrio, movimiento y comodidad corporal si hemos caminado mucho, quizá el sueño recoge cansancio o molestias reales, ir descalzos puede sentirse agradable en un lugar seguro y vulnerable en un entorno peligroso, caminar descalzos sobre arena puede agradarnos, pisar cristales o notar dolor cambia la emoción.

En una lectura psicoanalítica, los pies pueden expresar seguridad en el camino elegido y miedo a perder estabilidad.

 


 

Atención, ten cuidado con tus alrededores:

Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, lavarnos los pies, calzarnos o intentar mantener el equilibrio son acciones distintas.

También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el terreno, la temperatura y las sensaciones físicas aportan contexto, soñar con pies no determina nuestro rumbo vital, la posición al dormir puede intervenir.

 


 

Personas de los pies

Personas en el sueño:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien nos sostiene al tropezar, puede aparecer la necesidad de apoyo.

 


 

Psicóloga y cienciología María GarcíaEn muchas culturas se cree que los sueños con pies pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro «trata tu vulnerabilidad con amabilidad». 

Recuerda que la confianza también se construye desde el suelo, mientras soñamos, lo extraño se vuelve cotidiano y lo cotidiano extraordinario.

~ María García P. ~

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