
Pongamos límites a lo que compartimos, muchas de las cosas má smaravillosas de este mundo nacen de personas que no creyeron que algo era imposible, en este caso vemos a un desconocido caminando con un paraguas que identificamos como nuestro.

Tomarse demasiadas confianzas, vemos a un desconocido caminar con un paraguas que nos parece idéntico al nuestro. Reconocer un objeto no es lo mismo que poder demostrar que es nuestro, y esa diferencia importa antes de reclamarlo. Bajo la lluvia, la urgencia por protegernos puede empujarnos a acercarnos sin comprobar ningún detalle, dentro de un local, quizá tengamos tiempo para mirar una marca o recordar dónde dejamos el paraguas.
La escena puede tocar la sensibilidad ante pequeñas pérdidas de propiedad y la incomodidad de acusar a alguien injustamente. También cabe que dos personas hayan comprado el mismo modelo. No hay aquí prueba de robo ni de una amenaza a nuestra identidad. Podemos observar cómo actuamos cuando creemos tener razón pero faltan datos: Preguntar de manera neutral, aceptar una coincidencia o pedir ayuda si encontramos una señal clara. Defender lo propio no necesita empezar por la confrontación.
El paraguas en manos ajenas puede expresar malestar cuando otros utilizan nuestra protección sin permiso.
Cuidado, vigila donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si preguntamos antes de reclamarlo, quizá preferimos aclarar las cosas sin entrar en conflicto, por ejemplo:
- Llueve intensamente y nos falta paraguas: La urgencia puede aumentar las ganas de reclamar antes de comprobar.
- La persona lleva un modelo idéntico pero sin nuestra marca: Reconocer la semejanza evita atribuirle una apropiación.
- En un local cerrado vemos nuestras iniciales: Contar con un detalle verificable cambia la conversación posible.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si quien lo lleva lo encontró y quiere devolverlo, sentimos alivio si niega conocerlo y se enfada, quizá nos preocupa afrontar una conversación incómoda por un objeto relativamente pequeño, el paraguas puede ser idéntico al nuestro o tener una marca que lo identifica si lo reconocemos por un defecto o una etiqueta, sentimos que nuestra certeza se apoya en un detalle concreto, podemos sentir que alguien utiliza algo que considerábamos propio, aunque no sepamos cómo lo ha conseguido la escena puede despertar dudas sobre los límites entre compartir y perder el control.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el mango, las varillas y el tejido son pruebas de identidad si vemos varios paraguas iguales, podemos recordar que reconocer una apariencia no siempre basta para afirmar que nos pertenece, si comprobamos que era otro paraguas, el sueño puede hablar de conclusiones precipitadas si recuperamos el nuestro, quizá refleja la satisfacción de defender algo propio sin necesidad de discutir.

Escuchar los sueños tambien puede sentirse como unmensaje del universo o de guías espirituales que se comunica con nosotros, este nos puede estar diciendo el amor es la única fuerza capaz de transformar un enemigo en amigo, la empatía tiene un enorme poder transformador y que que un objeto prestado podría acabar circulando como si ya no tuviera dueño. Si reconocíamos nuestro paraguas mientras empezaba a llover, reclamarlo con calma quizá revele una cadena de favores que nadie nos había contado.
~ María García. ~
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