
Podemos cambiar de perspectiva sin abandonar nuestro rumbo, en la vida nada es bueno o malo del todo, hasta el final de la historia no sabras si aquello que te pasa es para bien o para mal, en este caso cuando soñamos con nadar de espalda, avanzamos flotando boca arriba, con la mirada dirigida al cielo o al techo.

Después de la tormenta viene la calma, nadar de espalda nos permite avanzar sin mirar constantemente hacia donde vamos. Es una forma de movimiento que exige cierta confianza en el agua, coordinación y disposición a corregir el rumbo con referencias indirectas. Esta experiencia puede resultar cercana cuando seguimos adelante con una decisión razonable, pero no podemos comprobar a cada instante que todo sucede exactamente como esperábamos. Quizá estamos aprendiendo a confiar en una habilidad adquirida en lugar de vigilar cada detalle.
Si flotamos cómodos y nos orientamos por el techo o el cielo, la escena puede expresar descanso sin pasividad: Seguimos moviéndonos, aunque de otra manera. Si chocamos con el borde por no mirar, tal vez necesitamos incorporar alguna comprobación, no abandonar nuestra forma de avanzar. También conviene atender a si competimos o nadamos por placer. El sueño permite distinguir entre confiar en un método que conocemos y seguir adelante a ciegas cuando las condiciones han cambiado.
Nadar de espaldas podría representar el deseo de avanzar sin mirar constantemente los problemas de frente.
Cuidado, vigila donde caminas, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si nadamos despacio y disfrutamos, tal vez necesitemos descanso si competimos contrarreloj, podemos sentir presión por rendir, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien nada a nuestro lado, podemos pensar en compañía, si un instructor nos corrige, quizá estemos aprendiendo a confiar en una habilidad, si coordinamos bien brazos y piernas, quizá sintamos seguridad si tragamos agua o perdemos la orientación, puede aparecer el miedo a equivocarnos, podemos asociarlo con una forma diferente de avanzar: Confiar en nuestra flotación aunque no veamos con claridad lo que tenemos delante.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el sol en los ojos, las olas y la temperatura del agua pueden afectar la emoción del sueño sin exigir interpretaciones simbólicas, nadar de espaldas puede hacernos disfrutar de flotar mirando el cielo, pero también dificultar ver hacia dónde vamos si el agua está calmada, nos relajamos, si chocamos con algo, quizá necesitamos orientarnos mejor.

Muchas veces los sueños que tenemos pueden deberse a mensajes de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo más allá del miedo hay un sol precioso, forjamos las cadenas que llevamos en la vida y que que una dificultad podría resolverse sin necesidad de enfrentarnos a ella de la manera habitual. Si nadábamos de espaldas sin hundirnos, quizá confiar en otros nos permita avanzar.
~ María García. ~
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