
Dediquemos tiempo a lo que queremos ver crecer, los habitos son la única manera de entrenar a nuestro subconsiente, el 80 por ciento de lo que hacemos es inconsiente, y si no nos esforzamos en cambiarlo es difícil cambiar los patrones, en este caso subimos a la azotea de un bloque y descubrimos varias jardineras con verduras que debemos cuidar.

Quien siembra, recoge, subimos a una azotea y encontramos un pequeño huerto que debemos cuidar entre antenas, muros y edificios. Nos sorprende que un lugar destinado a cubrir una vivienda pueda servir también para cultivar alimentos. La escena puede relacionarse con nuestra capacidad para crear un proyecto propio dentro de condiciones que no elegimos. A veces esperamos contar con tiempo, espacio o recursos ideales antes de empezar algo y olvidamos que una solución modesta también puede sostenerse.
Sin embargo, una azotea tiene límites reales: Viento, peso, agua y vecinos que comparten el lugar. El sueño no nos invita simplemente a ser optimistas, sino a pensar si hemos calculado cuánto esfuerzo exige mantener lo que queremos construir. Si otros colaboran, quizá la ilusión se fortalece al repartir tareas, si nos apropiamos del espacio, pueden aparecer conflictos por decidir qué es privado y qué es común. Lo interesante es la combinación de iniciativa y responsabilidad práctica, no una promesa automática de prosperidad.
En una lectura psicoanalítica, el pequeño huerto en la azotea puede representar el deseo de cultivar algo propio en medio de exigencias ajenas.
Cuidado, ten cuidado con tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, regamos, comprobamos la humedad, apartamos hojas secas y vigilamos que el agua no se acumule el esfuerzo puede sentirse satisfactorio o convertirse en una obligación, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, un vecino puede ayudarnos a subir tierra o compartir la cosecha, si otros utilizan la azotea, importa cómo negociamos el espacio común, las hortalizas crecen en macetas o mesas de cultivo sobre un techo, con poco suelo disponible y mayor exposición al sol y al viento que en un huerto a ras de tierra, podemos buscar un espacio propio para desarrollar algo útil, incluso en un entorno donde parece haber poco sitio el huerto une el deseo de independencia con una responsabilidad que requiere constancia.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño los bancales elevados, mangueras, regaderas y tutores sostienen el cultivo en un lugar poco convencional una barandilla recuerda que estamos a cierta altura, no predice prosperidad la escena combina labores de cultivo con las limitaciones de un edificio urbano y puede proceder de haber visto huertos de terraza.

Muchas veces los sueños que tenemos pueden deberse a mensajes de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo forjamos las cadenas que llevamos en la vida, la vida es lo único que nos acompaña durante toda nuestra existencia y que que una iniciativa pequeña podría prosperar en un lugar donde nadie esperaba resultados. Si el huerto de la azotea daba frutos, una actividad secundaria podría convertirse en oportunidad.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.
