
Podemos recuperar espacio poniendo límites realistas, intenta no juzgarte duramente, quierete, mirate y amate, quizás no tengas las perpestivas de todo lo que has conseguido en esta vida pero deberias estar orgulloso, en este caso estamos dentro de una habitación cuyas paredes parecen acercarse poco a poco.

Estar entre la espada y la pared, cuando una habitación se va haciendo pequeña a nuestro alrededor, la dificultad no aparece de golpe: Cada momento deja menos posibilidades que el anterior. Esto puede recordar situaciones en las que hemos ido aceptando exigencias o renuncias menores hasta comprobar que casi no queda espacio para nuestras decisiones. El detalle importante es la reducción progresiva del margen, no una supuesta incapacidad nuestra para salir adelante. Si buscamos la puerta y todavía la encontramos, quizá necesitamos actuar antes de que todo se vuelva urgente.
Si los muebles estorban, podemos preguntarnos qué obligaciones ocupan un lugar que antes necesitábamos para otras cosas. También puede tratarse de una imagen de angustia sin una equivalencia concreta en nuestra vida, especialmente si despertamos con sensación de encierro. No conviene forzar una causa. Lo que sí aporta la escena es la diferencia entre acostumbrarnos a una incomodidad creciente y reconocer a tiempo que necesitamos cambiar las condiciones.
Una habitación que encoge puede expresar angustia cuando sentimos que las obligaciones limitan nuestras opciones.
Cuidado, mantente atento a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si buscamos la puerta, intentamos salir de una situación incómoda si conseguimos detener las paredes, recuperamos una sensación de control, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si compartimos la habitación con alguien, podemos decidir juntos cómo colocar los muebles o sentir que invaden nuestro espacio si una persona bloquea la salida, la falta de libertad cobra más importancia, un techo que baja añade urgencia, si solo se estrechan los lados, quizá buscamos dónde colocarnos, podemos estar viviendo una situación que nos deja cada vez menos margen para decidir si el sueño no nos asusta, también puede ser una transformación fantástica del espacio.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el aire, los muebles que estorban y la velocidad del cambio determinan cuánto nos inquieta, una habitación que se encoge puede reflejar demasiadas obligaciones o poca intimidad si abrimos una ventana, buscamos respirar, si los muebles desaparecen y aún nos sentimos encerrados, quizá el problema no era el espacio físico.

A veces los sueños pueden ser mensajes de nuestros guías espirituales, este nos puede estar diciendo cuenta tu edad por amigos, no por años, la vida es una colección de momentos y que que una situación familiar o laboral podría volverse demasiado exigente y restarnos libertad. Si las paredes se acercaban, sería momento de negociar más espacio para nuestras decisiones.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.
