
Después de la tormenta viene la calma. Concretaremos este sueño para que no haya confuciones, por lo que podemos decir que hemos soñado que oímos el sonido de una cascada, aunque no siempre la vemos podemos estar buscando una sensación de descanso o intentando localizar el origen de un ruido que llama nuestra atención.
Soñar con escuchar una cascada significa que podemos estar buscando una sensación de descanso o intentando localizar el origen de un ruido que llama nuestra atención, un murmullo constante puede relajarnos, un estruendo cercano puede dificultar que escuchemos otras cosas, en un bosque el sonido nos orienta hacia el agua, dentro de una casa puede resultar desconcertante.
Escuchar una cascada podría evocar una emoción intensa que sentimos sin necesidad de acercarnos a su origen.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si seguimos el ruido, sentimos curiosidad si nos alejamos porque es demasiado fuerte, buscamos tranquilidad.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el eco y la distancia a la caída de agua cambian nuestra percepción, escuchar una cascada sin verla puede despertar curiosidad por acercarnos al agua si el sonido nos calma, el sueño resulta agradable, si nos impide hablar, se convierte en una molestia también puede mezclarse con sonidos escuchados mientras dormimos.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien nos llama y no le oímos, puede aparecer la preocupación por no poder comunicarnos.
En muchas culturas se cree que los sueños con escuchar una cascada pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que una situación estancada podría empezar a moverse con fuerza y rapidez. Si el agua sonaba limpia, un cambio de residencia o trabajo quizá ofrezca alivio, escucha lo que te calma antes de buscar una explicación.
Recuerda que hay sonidos que ayudan a ordenar el silencio interior, mientras soñamos, podemos reencontrarnos con versiones de nosotros mismos que ya cambiaron.
~ María García. ~