
Dar el primer paso. Este es un sueño en el que abrimos la puerta de un invernadero con cristales sucios y plantas que han crecido sin cuidados podemos reconocer algo a lo que antes prestábamos atención y hemos dejado de lado no tiene por qué ser una relación: también puede ser una afición, un proyecto o una responsabilidad.
Soñar con entrar invernadero abandonado significa que podemos reconocer algo a lo que antes prestábamos atención y hemos dejado de lado no tiene por qué ser una relación: también puede ser una afición, un proyecto o una responsabilidad, algunas plantas pueden estar secas y otras seguir creciendo pese al abandono, el calor húmedo y la luz filtrada pueden hacer el lugar especialmente reconocible.
Desde una lectura psicoanalítica, entrar en un invernadero abandonado podría simbolizar tristeza por proyectos que dejaron de recibir cuidados.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si abrimos las ventanas o regamos, empezamos por un cuidado pequeño y concreto.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño los cristales sucios, macetas secas y herramientas olvidadas pueden despertar tristeza o curiosidad, puede expresar interés por plantas o edificios abandonados no anuncia pérdidas económicas.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si un antiguo cuidador nos explica lo sucedido, el lugar gana historia, si estamos solos, exploramos sin respuestas.
En muchas culturas se cree que los sueños con entrar invernadero abandonado pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que un proyecto abandonado podría conservar más posibilidades de las que aparenta. Si las plantas seguían vivas, una inversión pequeña bastaría para reactivarlo, podemos revisar qué proyecto necesita atención y cuál merece cerrarse.
Recuerda que hasta los espacios pensados para crecer pueden quedarse vacíos, hay noches en las que nuestra mente parece escribir poesía sin utilizar palabras.
~ María García. ~