
Reconoce lo que necesitas preparar antes de prometer respuestas, a veces la resignación es lo úncio que queda, dejar de luchar contra lo que ya no te hace bien tambien es una desición valiente, en este caso entramos en un aula para dar clase y descubrimos que no sabemos qué materia debemos explicar a los alumnos.

Nadie nace sabiendo, entramos en un aula dispuestos a enseñar, pero nadie nos ha dicho qué asignatura corresponde impartir. A diferencia de olvidar una lección preparada, aquí falta el encargo básico que permitiría prepararla. Podemos sentirnos responsables de orientar a otras personas sin haber recibido instrucciones suficientes, algo frecuente al asumir funciones nuevas o ayudar en temas que desconocemos.
Si los alumnos hacen preguntas, quizá nos avergüence no poder responder, aunque el fallo inicial no dependa exclusivamente de nosotros. La escena permite diferenciar la inseguridad sobre nuestras capacidades de la ausencia de objetivos claros. Antes de improvisar respuestas para parecer competentes, podríamos pedir el temario, acordar el alcance y reconocer honestamente lo que todavía necesitamos averiguar.
Dar clase sin temario podría expresar miedo a quedar expuestos al asumir una responsabilidad inesperada.
Cuidado, camina con atención a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, reconocer que necesitamos consultar el material expresa una manera honesta de afrontar lo que desconocemos, por ejemplo:
- Nos asignan un aula pero no una materia: La responsabilidad llega antes que la información necesaria para ejercerla.
- Los alumnos preguntan qué van a aprender: Su expectativa vuelve visible una indefinición que no hemos creado nosotros solos.
- Pedimos el horario o el programa a dirección: Solicitar instrucciones claras puede ser una respuesta profesional, no una confesión de incapacidad.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si los estudiantes esperan instrucciones, podemos sentir el peso de la responsabilidad si alguien ofrece una pregunta sencilla, quizá descubrimos que podemos avanzar paso a paso, si los alumnos nos hacen preguntas sencillas, la inseguridad puede intensificarse por contraste, podemos sentirnos observados mientras se espera de nosotros una competencia que no hemos tenido ocasión de preparar la escena puede aparecer ante tareas nuevas, responsabilidades o miedo a quedar en evidencia.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño los libros cerrados, la pizarra sin apuntes o una presentación ajena muestran que nos falta preparación concreta si encontramos el programa, tenemos una base para empezar, podemos soñar con esto sin ser docentes: Tal vez tenemos que guiar a otros en un asunto nuevo a diferencia de olvidar un discurso preparado, aquí ni siquiera conocemos el contenido esperado.

Los sueños también pueden ser mensajes de angueles guias, este nos puede estar diciendo nunca es tarde para aprender, la capacidad de adquirir conocimientos no tiene edad y que que podrían pedirnos dirigir una tarea sin explicarnos las normas que otros ya conocen. Si solicitábamos el temario antes de empezar, quizá ganemos respeto precisamente por reconocer lo que nos falta.
~ María García. ~
Si necesitas más información, quieres hacer alguna aclaración o contarnos tu sueño, no dudes en dejarnos un comentario. Estamos aquí para ti.
