
Devuelve lo que no es tuyo sin convertirte en culpable para siempre, en nuestro entorno por lo general podemos diferenciar de personas que te hacen sentir bien y personas que te hacen crecer, en este caso en una cafetería recogemos una bandeja o un pedido que luego descubrimos que no era el nuestro.

A falta de pan, buenas son tortas, recogemos una bandeja en una cafetería, empezamos a revisar la comida y descubrimos que pertenece a otra persona. El momento decisivo es cuándo advertimos la confusión y cómo respondemos ante un pedido que alguien más está esperando. Si todavía no hemos tocado los alimentos, devolver la bandeja puede ser sencillo. Si ya hemos probado algo, el personal deberá resolver también una cuestión de higiene. Quizá el error nace de dos nombres parecidos o de que varias personas esperábamos junto al mostrador.
Nos puede dar vergüenza avisar, sobre todo si hay cola, pero callarnos complica la recuperación del pedido correcto. La confusión también nos pone ante la incomodidad de reconocer el error mientras sabemos que otra persona puede estar esperando ese mismo plato. Puede tratarse de una forma cotidiana de explorar qué hacemos cuando cometemos un error sin mala intención. Reconocerlo a tiempo, en lugar de buscar culpables, permite que cada persona reciba lo que había solicitado.
Llevar por error la comida de otra persona podría expresar culpa por apropiarnos de algo sin intención.
Cuidado, mira tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, miramos el número del pedido, comprobamos los ingredientes y volvemos al mostrador si ya hemos abierto el envase, quizá expliquemos lo ocurrido antes de que preparen uno nuevo, por ejemplo:
- Advertimos el error antes de tocar la comida: Devolver la bandeja enseguida evita complicaciones y facilita entregar cada pedido correctamente.
- Ya hemos comido una parte: La solución debe pasar por el personal para no ofrecer a otra persona alimentos manipulados.
- Dos pedidos tenían nombres parecidos: La confusión procede de una identificación poco clara y no necesariamente de falta de atención nuestra.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, la persona que esperaba esa comida puede estar buscándola el camarero quizá nos ofrezca cambiarla, mientras quien nos acompaña revisa si se ha llevado nuestro pedido, la reacción de la otra persona puede ser más importante que el alimento, podemos temer causar molestias por una confusión pequeña devolver el pedido o avisar puede reflejar nuestra preocupación por actuar con honestidad cuando nos equivocamos.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la bandeja, el nombre escrito en la bolsa o el ticket con un número diferente sirven para advertir el intercambio un plato que no habíamos pedido puede ser la primera pista, si descubrimos el error antes de comer, la escena trata de rectificar una equivocación si alguien nos acusa injustamente de haberlo hecho a propósito, la tensión surge de esa reacción, no de la comida.

Los sueños también pueden ser mensajes de angueles guias, este nos puede estar diciendo el coraje es resistencia al miedo, valentía no significa ausencia de temor y que que un intercambio accidental podría colocarnos en medio de un asunto ajeno. Si devolvemos la comida sin demora, una equivocación pequeña no causará un conflicto mayor.
~ María García. ~
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