
A falta de pan, buenas son tortas. Este es un sueño en el que preparamos o transportamos comida para una persona y, al ofrecérsela, nos explica que ya no la necesita podemos querer cuidar a los demás sin disponer siempre de información actualizada sobre sus necesidades el sueño distingue entre una intención generosa y su utilidad en ese momento.
Soñar con comida dice comido significa que podemos querer cuidar a los demás sin disponer siempre de información actualizada sobre sus necesidades el sueño distingue entre una intención generosa y su utilidad en ese momento, si hemos dedicado mucho tiempo a cocinar, la decepción puede ser mayor, al llegar a su casa con un recipiente preparado, podemos sentir que nuestro esfuerzo ya no es necesario si estamos en un hospital o lugar de cuidado, quizá nos preocupa no haber coordinado la ayuda.
Llevar comida a quien ya comió podría evocar tristeza al sentir que nuestro cariño no llega cuando hace falta.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si compartimos la comida con otros, encontramos una salida al esfuerzo realizado.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la comida todavía caliente, las porciones y el tiempo que dedicamos a cocinar hacen visible nuestra intención si puede guardarse, quizá no sentimos que se haya desperdiciado, puede relacionarse con dar apoyo sin comprobar qué necesitan los demás también puede ser un recuerdo cotidiano, lo importante es cómo recibimos que nuestro gesto no era necesario en ese momento.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si la persona nos agradece el gesto, podemos disfrutar de haber pensado en ella si nos lo reprocha, quizá sentimos que no logramos acertar aunque intentemos ayudar.
En muchas culturas se cree que los sueños con comida dice comido pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que preparemos una ayuda pensando que es necesaria y descubramos que la otra persona ya resolvió el problema. Si la comida permanecía intacta, preguntar antes de ofrecer de nuevo quizá evite esfuerzos inútiles, podemos ofrecer compañía aunque la necesidad práctica ya esté resuelta.
Recuerda que un cuidado tardío puede seguir siendo un gesto valioso, los sueños mezclan pequeñas cosas de nuestra vida hasta crear algo completamente nuevo.
~ María García. ~