
Podemos verificar lo importante antes de alejarnos con tranquilidad, saber que no eres tu cuerpo, sabes que no eres tus pensamientos, sabes que no eres tus recuerdos, pero a caso ¿Sabes quien eres?, en este caso dejamos el vehículo aparcado y vemos que empieza a moverse solo porque no quedó asegurado.

Cada cual sigue su camino, conducimos y al intentar reducir la velocidad descubrimos que el coche no responde al freno. El trayecto que parecía rutinario exige toda nuestra atención. El temor se concentra en no poder regular una situación que se mueve y cuyas consecuencias dependen de actuar con prudencia, no simplemente en ir demasiado deprisa. Si estamos en una pendiente, la urgencia es distinta de circular despacio por un camino despejado. La presencia de pasajeros añade responsabilidad, pero discutir con ellos mientras conducimos no ayuda a resolver el problema.
La escena puede estar relacionada con recuerdos de conducción, revisiones mecánicas pendientes o sensaciones de sobresalto durante el sueño. No debe entenderse como un anuncio de accidente ni como una prueba de que estamos perdiendo el control de nuestra vida. Lo específico es el fallo de un mecanismo de seguridad que dábamos por supuesto. Despertarnos alterados después de esta escena resulta comprensible, aun cuando nunca hayamos sufrido una avería semejante.
El coche que no queda frenado podría expresar ansiedad por haber dejado una responsabilidad insuficientemente asegurada.
Cuidado, ten cuidado por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, correr para detenerlo muestra nuestra necesidad de corregir a tiempo un descuido podemos intentar tirar del freno, entrar de nuevo al coche o avisar para que despejen el camino si reaccionamos a tiempo, encontramos recursos ante el descuido si nos quedamos mirando sin actuar, quizá estemos reviviendo una sensación de impotencia ante algo que se escapa, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si hay pasajeros o peatones, nuestra preocupación puede centrarse en protegerlos cuando alguien nos ayuda a detener el vehículo, compartimos la responsabilidad si otras personas nos culpan antes de saber qué ocurrió, quizá aparezca el miedo a ser juzgados por un fallo, nos fijamos en si el vehículo empieza a desplazarse lentamente, se mueve al soltarlo o descubrimos tarde que el freno no funciona podemos sentir que algo que dábamos por terminado sigue requiriendo nuestra atención la gravedad depende de la pendiente, de la velocidad y de si hay peligro para alguien, podemos temer que una tarea aparentemente terminada cause consecuencias si hemos pasado por alto un detalle también puede reproducir una preocupación real al conducir.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la pendiente, una rueda que gira, otro coche cercano o un bordillo cambian las consecuencias posibles no es lo mismo haber olvidado activar el freno que descubrir una avería real si el coche acaba deteniéndose sin daños, el sueño puede terminar en un gran alivio, no confundimos un coche que se desliza aparcado con perder el control mientras conducimos aquí creemos haber terminado el trayecto y descubrimos que aún falta asegurar algo si hemos tenido una preocupación mecánica reciente, el sueño puede recogerla directamente.

A veces los sueños pueden ser mensajes de nuestros guías espirituales, este nos puede estar diciendo la vida debe ser comprendida mirando hacia atrás, pero vivida mirando hacia adelante, el pasado enseña, pero el futuro es el lugar donde actuamos y que que un vehículo o un plan aparentemente asegurado podría moverse fuera de control por un descuido. Si accionábamos el freno a tiempo, evitaremos un gasto importante.
~ María García. ~
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