
Podemos aceptar el contratiempo sin amplificarlo, en la vida nada es bueno o malo del todo, hasta el final de la historia no sabras si aquello que te pasa es para bien o para mal, en este caso pasamos junto a un charco y acabamos con los pantalones o la falda manchados de agua.

Meter la pata, pasamos cerca de un charco y salpicamos nuestra propia ropa sin haber querido hacerlo. Es un contratiempo pequeño, pero puede adquirir importancia según adónde vayamos y cuánto tiempo tengamos para arreglarnos. Si nos dirigimos a una entrevista o una celebración, quizá nos molesta perder una presentación que habíamos preparado. Si paseamos sin prisa, tal vez nos reímos y continuamos. La escena puede mostrarnos cómo valoramos un error menor cuando amenaza con alterar la imagen que queríamos ofrecer.
Lo significativo es que la salpicadura ocurre al dar un paso, no porque alguien nos moje deliberadamente. Podemos estar reconociendo que incluso una acción normal tiene consecuencias difíciles de prever, sin que eso implique culpabilidad. Intentar limpiar la tela puede devolvernos la sensación de resolver lo que sí está a nuestro alcance, obsesionarnos con una mancha mínima quizá nos aleje del propósito de la salida. Conviene recordar si el agua era limpia, si había barro y cuánto nos importaba el compromiso al que íbamos.
La ropa salpicada puede reflejar vergüenza por un error pequeño ocurrido delante de otros.
Cuidado, vigila tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, miramos los zapatos, intentamos limpiar el pantalón o seguimos andando, la importancia del sueño cambia según cuánto nos preocupe la mancha, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien camina a nuestro lado, podemos compartir la sorpresa, si se burla de nosotros, quizá sentimos vergüenza, la emoción depende de si íbamos a un compromiso formal o simplemente de paseo, podemos sentir molestia por un contratiempo que estropea nuestros planes de salir arreglados si nos reímos y seguimos andando, quizá no concedemos tanta importancia a los pequeños imprevistos.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la profundidad del charco, el barro y el color de la ropa determinan si la salpicadura resulta visible o fácil de quitar, salpicarnos por nuestro propio paso no equivale a que un coche nos moje: Aquí la escena nace de un gesto nuestro, incluso si fue accidental.

En ocasiones son nuestros espiritus guias lo sque no está ofreciendo este sueño, este nos puede estar diciendo cuanto más leo, más cosas descubro que no sé, el aprendizaje aumenta la conciencia de todo lo que queda por conocer y que que un pequeño incidente cotidiano podría poner a prueba nuestra presentación ante otros. Si limpiábamos la ropa enseguida, el contratiempo no impediría acudir a una cita.
~ María García. ~
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