
Después de la tormenta viene la calma. Este es un sueño en el que cuando soñamos con campos de lavanda, no basta con recordar el nombre: nos ayuda fijarnos en lo que ocurrió y en cómo nos sentimos al despertar soñamos con un campo cubierto de lavanda, con hileras de flores moradas que quizá reconocemos por su olor la imagen puede venir de una excursión, una fotografía o un recuerdo.
Soñar con campos de lavanda significa que soñamos con un campo cubierto de lavanda, con hileras de flores moradas que quizá reconocemos por su olor la imagen puede venir de una excursión, una fotografía o un recuerdo, flores abiertas y llenas de color pueden resultar agradables, plantas secas o cortadas pueden despertar nostalgia, un campo abierto al atardecer puede ofrecernos calma, perder el camino entre hileras iguales puede hacernos sentir desorientados.
La lavanda puede conectar recuerdos sensoriales con la necesidad de descanso y un ritmo más sereno.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si caminamos despacio y disfrutamos del paisaje, quizá deseamos más tranquilidad si intentamos recoger toda la lavanda, podemos notar que incluso algo bonito se convierte en una obligación.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño las abejas, el viento o el perfume fuerte pueden influir en cómo vivimos la escena, los campos de lavanda pueden relacionarse con un olor familiar, una excursión o el deseo de descansar si recogemos las plantas, hacemos algo distinto de contemplarlas también importa si el aroma nos resulta agradable o demasiado intenso.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si compartimos el paseo con alguien, tal vez lo importante sea esa compañía, no las flores.
En muchas culturas se cree que los sueños con campos de lavanda pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que una etapa de tranquilidad podría acercarse después de varios meses de tensión. Si la lavanda se marchitaba, una visita importante podría aplazarse, podemos reservar momentos sencillos para recuperar sosiego.
Recuerda que a veces la calma llega por los sentidos, los sueños convierten nuestros miedos en historias que podemos contemplar.
~ María García. ~