
Podemos buscar una alternativa sin culparnos por cada contratiempo, saber que no eres tu cuerpo, sabes que no eres tus pensamientos, sabes que no eres tus recuerdos, pero a caso ¿Sabes quien eres?, en este caso esperamos nuestro turno en el supermercado y, al acercarnos, anuncian que la caja va a cerrar.

A falta de pan, buenas son tortas, esperamos en una cola de supermercado con los productos preparados y, cuando ya casi nos toca, anuncian que van a cerrar esa caja. La frustración se intensifica porque el tiempo que hemos invertido esperando no se traduce en estar más cerca de terminar la compra. Si la cajera atiende a quienes ya están en fila, el cambio apenas nos afecta, si debemos empezar desde el final de otra cola, sentimos que hemos perdido un turno sin decidirlo. Puede haber una avería, un descanso programado o simplemente un cierre mal anunciado.
Importa si el personal explica lo que sucede y facilita otra salida. Haber esperado nuestro turno puede volver especialmente injusta la idea de empezar desde el final, incluso cuando el cierre tiene una explicación razonable. Quizá evoca gestiones donde las reglas cambiaron cuando ya habíamos cumplido nuestra parte. Preguntar si abren otra caja o si podemos pasar por una fila cercana permite actuar sin convertir una molestia organizativa en un conflicto con quienes esperan igual que nosotros.
La caja que cierra al llegar podría expresar temor a quedarnos fuera justo cuando creemos haber cumplido.
Cuidado, ten cuidado por donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, podemos ir a otra caja, dejar la compra o pedir una explicación si encontramos una alternativa, la molestia se resuelve, si todas cierran, aparece sensación de impotencia, por ejemplo:
- Cierran después de atender a quienes esperan: El anuncio resulta menos frustrante porque se respeta el orden ya establecido.
- Nos mandan al final de otra fila: La dificultad principal es perder la prioridad que habíamos ganado esperando.
- La caja se cierra por una avería: Conocer la causa puede ayudar a pedir una alternativa sin culpar al personal que tampoco puede continuar.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si el cajero nos explica el motivo, podemos aceptar el retraso si atiende a quien viene detrás, quizá sentimos que el trato es injusto, la reacción del personal puede influir en si vivimos la situación como injusta o simplemente molesta hemos reunido lo que queríamos comprar, pero al llegar al pago una opción deja de estar disponible podemos sentir irritación por el tiempo perdido, podemos sentir que las reglas cambian cuando estamos a punto de terminar una tarea tener que buscar otra cola puede expresar frustración por los retrasos que no dependen de nosotros.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la cinta de la caja, el cartel de cierre y el tamaño de nuestra compra hacen más concreta la escena llevar artículos congelados añade prisa, podemos asociarlo con un trámite que se interrumpe cuando creíamos haberlo terminado no predice dificultades económicas ni un problema con una tienda.

Este sueño también puede tratrde de un mensage de ayuda de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo la confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito, creer en las propias capacidades favorece la acción y que que una compra importante podría retrasarse por un cambio de horario imprevisto. Si acudimos a otra caja, quizá podamos resolver el encargo sin aplazar nuestros planes.
~ María García. ~
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