
Reconoce tu pasado sin quedarte encerrado en él, los habitos son la única manera de entrenar a nuestro subconsiente, el 80 por ciento de lo que hacemos es inconsiente, y si no nos esforzamos en cambiarlo es difícil cambiar los patrones, en este caso oímos un apodo que utilizaban con nosotros hace años y nos volvemos, aunque no sepamos quién lo ha dicho.

A buen entendedor, pocas palabras bastan, oímos en la calle un apodo que nos ponían hace años y nos volvemos casi sin pensarlo. Una palabra que antes nos identificaba puede seguir llamando nuestra atención aunque ya no queramos que nos nombren así. Si el apodo nos hacía sentir queridos, la reacción puede ser agradable, si lo utilizaban para burlarse, quizá regresa la incomodidad de una relación desigual. También importa que la voz provenga de alguien desconocido: Podemos responder por costumbre antes de averiguar si realmente nos llaman a nosotros.
La escena puede ayudarnos a pensar en los nombres y papeles que otros nos asignaron, y en cuánto derecho sentimos a modificarlos con el tiempo. Podemos descubrir que una palabra conserva su fuerza incluso cuando el papel que nos asignaba ya no encaja con nuestra vida, reconocer esa diferencia también es una forma de crecer. Si decidimos no contestar, quizá estamos marcando un límite, si buscamos a quien lo pronunció, tal vez nos interesa la conexión. Lo valioso está en nuestra relación actual con esa forma de ser reconocidos.
Oír un antiguo apodo podría reactivar la imagen que otros tenían de nosotros en otra etapa.
Cuidado, vigila donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si buscamos a la persona que lo pronunció, intentamos reencontrarnos con ese vínculo o con aquel momento, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si lo dice un antiguo amigo, podemos vivir un reencuentro si lo utiliza un desconocido, quizá sentimos que nos atribuyen una cercanía que no existe, el apodo puede resultar cariñoso o recordarnos una época incómoda si lo reconocemos al instante, una palabra basta para devolvernos a una identidad que otras personas utilizaban para llamarnos, podemos conectar con una etapa que creíamos distante el apodo puede despertar cariño, vergüenza o nostalgia según quién solía usarlo y cómo nos hacía sentir.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño el tono de voz, un uniforme escolar cercano o un escaparate conocido pueden reforzar recuerdos si escuchamos el apodo varias veces, quizá seguimos intentando averiguar quién lo pronunció, si sonreímos al escucharlo, conectamos con una etapa querida si nos molesta, podemos reconocer que ya no nos identificamos con aquel nombre y preferimos que nos traten de otra manera.

En ocasiones son nuestros espiritus guias lo sque no está ofreciendo este sueño, este nos puede estar diciendo la apariencia de justicia no sustituye a una conducta verdaderamente justa, parecer honestos no equivale a actuar con honestidad y que que alguien de otra etapa podría reaparecer usando una forma familiar de llamarnos. Si respondíamos al apodo, una amistad antigua quizá recupere contacto.
~ María García. ~
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