
Poner la casa en orden. Hay que concretar que nos referimos a un sueño en el que intentamos sacar a nuestro perro de una vivienda deshabitada, pero se queda quieto y se resiste a marcharse podemos asociar la escena con lugares a los que seguimos unidos por recuerdos o con la dificultad de dejar atrás una etapa el comportamiento del animal puede expresar nuestra propia resistencia al cambio.
Soñar con que nuestro perro no quiere abandonar una casa vacía significa que podemos asociar la escena con lugares a los que seguimos unidos por recuerdos o con la dificultad de dejar atrás una etapa el comportamiento del animal puede expresar nuestra propia resistencia al cambio, el perro permanece junto a una puerta o vuelve siempre a la misma habitación, a pesar de que intentamos sacarlo puede olfatear el suelo, sentarse a esperar o negarse a caminar cuando le ponemos la correa, si reconocemos la casa, importa qué parte de nuestra vida está relacionada con ella.
Desde una lectura psicoanalítica, la escena podría expresar el miedo a perder un afecto cotidiano que sentimos seguro y sin condiciones.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, podemos ofrecerle una golosina, abrir la puerta para que decida salir o revisar si ha encontrado algo que le interese tirar de la correa transforma una situación de curiosidad en un forcejeo innecesario.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la correa tensa, una manta olvidada o una marca en el suelo pueden señalar qué lo retiene si el animal gime o parece agotado, la preocupación por su bienestar importa más que continuar la visita, este sueño es diferente de perder de vista al perro: permanece junto a nosotros, pero no quiere marcharse de un lugar deshabitado podemos intentar comprender qué le interesa allí sin interpretar su resistencia como una señal de un peligro oculto.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien que conoce la casa recuerda que el perro solía dormir allí, podemos entender mejor su insistencia, si no, queda abierta la pregunta no es un anuncio de que la mascota vaya a perderse: permanecemos con ella intentando salir.
En muchas culturas se cree que los sueños con que nuestro perro no quiere abandonar una casa vacía pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro «observemos qué necesitamos cambiar en nuestra vida cotidiana».
Recuerda que nuestro espacio merece adaptarse a quienes somos ahora, mientras dormimos, hasta lo imposible parece tener sentido.
~ María García P. ~