
Pensemos qué necesitamos cerrar y qué queremos conservar como aprendizaje, en un mundo donde el subconsiente se crea mediante patrones aprendidos y el 70 de los que hacermos lo hacemos inconsientemente, hay que preguntarse que es lo que hemos aprendido, en este caso nos divorciamos o hablamos de una separación legal.

Dar el primer paso, firmamos papeles de divorcio en un despacho, repartimos objetos de una vivienda o mantenemos una conversación tranquila con alguien de quien nos separamos. La escena no demuestra que nuestra relación vaya a terminar: Permite imaginar cómo se organizarían acuerdos y despedidas difíciles. Si la discusión gira en torno a muebles, pueden pesar cuestiones prácticas, cuando aparecen hijos, tal vez nuestra atención se dirige a cómo comunicar los cambios y sostener sus rutinas.
Un divorcio amistoso puede tener un tono muy distinto de uno lleno de reproches. Si reconocemos experiencias familiares anteriores, conviene atender a sus particularidades sin convertirlas en profecías sobre la pareja actual.
Divorciarse podría simbolizar la necesidad de separar caminos o identidades que antes estaban unidos.
Cuidado, vigila tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, firmar documentos, repartir objetos o solicitar explicaciones cambia el conflicto, por ejemplo:
- Firmamos un acuerdo sin discutir: La escena se centra en resolver trámites y conservar un trato respetuoso.
- Discutimos por objetos de la casa: Los bienes representan decisiones prácticas sobre un espacio compartido, no una sentencia sentimental.
- Explicamos la separación a unos hijos: Nos preocupa comunicar cambios con claridad y mantener sus necesidades en primer plano.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, que aparezcan hijos o familiares puede centrar el sueño en sus necesidades, sentir alivio o tristeza ayuda a comprender qué aspecto de la escena nos afecta, podemos estar revisando miedos de pareja, experiencias anteriores o conversaciones sobre cambios de vida el sueño no predice una ruptura.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño los papeles, la vivienda y los acuerdos imaginados determinan qué preocupa, no predice divorcios ni refleja necesariamente intenciones reales de la pareja.

En ocasiones son nuestros espiritus guias lo sque no está ofreciendo este sueño, este nos puede estar diciendo no entregues tu tranquilidad a circunstancias que cambian constantemente, construir una estabilidad interior nos ayuda a soportar la incertidumbre y que que una colaboración o vínculo desgastado podría llegar a su final de manera inesperada. Si el divorcio era amistoso, una separación ordenada quizá permita recuperar la tranquilidad.
~ María García. ~
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