
Permitámonos descansar aunque alguna respuesta llegue tarde, intentar mantener todo el dia el mismo ritmo es imposible, no puedes exigirte un rendimiento continuo sn terminar frutstrado o frutrada, en este caso pasamos mucho tiempo pendientes del teléfono y la llamada que aguardamos suena justo cuando empezamos a dormirnos.

Hacerse de rogar, pasamos largo rato mirando el teléfono en espera de una llamada y el timbre suena justo cuando el cansancio nos vence. La ironía de la escena está en que la respuesta llega en el único momento en que dejamos de vigilarla. Podemos sobresaltarnos, contestar medio dormidos o descubrir que no alcanzamos a pulsar la pantalla. Si se trata de alguien de quien esperamos noticias importantes, el deseo de responder puede mantenernos en una tensión agotadora, si es una llamada cotidiana, quizá nos moleste haber sacrificado tanto descanso por ella.
Volver a llamar cambia la situación: Dejamos de permanecer inmóviles a la espera y pasamos a tomar una decisión. La escena puede relacionarse con gestiones pendientes y con el hábito de estar siempre disponibles, aunque el sonido también podría proceder de un teléfono real mientras dormíamos. No anuncia una oportunidad que perderemos. Más bien permite preguntarnos cuándo una espera merece una atención constante y cuándo conviene establecer una hora, dejar un aviso o recuperar nuestro descanso.
Dormirnos justo cuando suena el teléfono podría condensar cansancio por estar siempre pendientes de una oportunidad de contacto.
Cuidado, observa tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, despertarnos sobresaltados para contestar puede expresar cómo interrumpimos nuestras necesidades para atender una expectativa, por ejemplo:
- Contestamos y no conseguimos hablar por sueño: La disponibilidad ha llegado a costarnos la claridad necesaria para responder.
- La llamada termina antes de coger el móvil: Podemos decidir devolverla sin tratar el instante perdido como un fracaso irreversible.
- Es una llamada que llevábamos días aguardando: La intensidad de la espera explica el sobresalto sin demostrar que las noticias vayan a ser buenas o malas.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si la llamada procede de alguien importante, podemos temer que interprete nuestro silencio como desinterés si nos asegura después que no pasaba nada, recuperamos tranquilidad, cuando esperamos una llamada que llega justo al quedarnos dormidos, notamos el contraste entre haber estado pendientes y perder la oportunidad de contestar nos importa saber quién llamaba y por qué, podemos estar agotados de esperar una respuesta o de mantenernos disponibles para los demás la coincidencia entre el descanso y el timbre puede representar la dificultad de desconectar sin sentir que perderemos algo importante.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la pantalla iluminada, la llamada perdida y la hora exacta nos permiten medir lo cerca que estuvimos de atenderla si no hay mensaje, la incertidumbre continúa al despertar en el sueño, si devolvemos la llamada y nos contestan, el sueño puede expresar la posibilidad de reparar una oportunidad perdida si nadie responde, quizá nos cuesta aceptar que no podemos estar disponibles siempre.

En muchas culturas se cree que algunos de nustros sueños son un mensaje de nuestros angeles, este nos puede estar diciendo no hay nada imposible para quien lo intenta, la acción suele abrir oportunidades inesperadas y que que una respuesta esperada podría llegar cuando dejemos de estar pendientes de ella. Si escuchábamos el mensaje al despertar, quizá descubramos que la oportunidad sigue abierta y no exige precipitación.
~ María García. ~
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