
Reconoce lo aprendido y habita tu presente, la meta nuenca debería ser el camino, siempre es bueno mantenernos motivado, pero también disfrutrar del proceso, en este caso regresamos a nuestro anterior empleo y descubrimos que otra persona utiliza el escritorio o el puesto que era nuestro.

Cualquier tiempo pasado fue mejor, regresamos a nuestro antiguo lugar de trabajo y vemos a otra persona ocupando el escritorio que utilizábamos. El espacio sigue teniendo una forma reconocible, pero ya no nos corresponde la función que antes desempeñábamos allí. Quizá encontramos nuestros viejos objetos, el ordenador tiene otro nombre o nadie parece sorprendido de nuestra visita. Podemos sentir nostalgia por compañeros y hábitos conocidos, alivio por haber terminado aquella etapa o una punzada de incomodidad al comprobar que el puesto se ha reorganizado.
El sueño no significa que debamos volver a ese empleo ni que alguien nos haya reemplazado injustamente. Las organizaciones continúan cuando cambiamos de trabajo, y el sueño puede explorar esa continuidad desde una perspectiva personal. Si quien ocupa el lugar nos invita a conversar, tal vez descubrimos cuánto han cambiado las tareas, si no nos reconoce, quizá el ambiente nos resulta más distante. También importa el motivo de nuestro regreso: Recoger una pertenencia no es lo mismo que solicitar recuperar el puesto. Podemos valorar lo vivido sin reclamar que aquel espacio permanezca congelado.
La mesa ocupada en el antiguo trabajo podría expresar temor a descubrir que una etapa terminó sin nosotros.
Cuidado, ten cuidado con tus alrededores, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si pedimos recuperar la mesa, quizá intentamos reivindicar una etapa pasada si buscamos otro sitio, aceptamos que las cosas han cambiado, por ejemplo:
- Reconocemos a la persona que ocupa el escritorio: La familiaridad puede hacer más fácil aceptar que la función laboral ha pasado a otras manos.
- Todavía quedan objetos nuestros en un cajón: El encuentro mezcla cambios actuales con restos de una rutina anterior que quizá no cerramos del todo.
- Nos ofrecen sentarnos en otro puesto: La posibilidad de participar de otra manera no equivale necesariamente a recuperar el trabajo antiguo.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si un antiguo compañero nos saluda, tenemos vínculos, si nadie nos reconoce, puede aparecer el temor a que nuestra aportación haya sido olvidada, la emoción cambia si reconocemos a quien está sentado o si es alguien desconocido, podemos estar revisando el lugar que ocupábamos en una etapa profesional ya terminada la escena puede despertar alivio por haber salido de allí o tristeza al comprobar que todo siguió sin nosotros.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la silla, los papeles ajenos o un ordenador diferente hacen visible que las tareas que recordamos ahora las realiza otra persona, no indica que debamos regresar a ese empleo es frecuente reconstruir lugares laborales cuando pensamos en decisiones pasadas o en nuestra identidad profesional.

Los sueños también pueden ser mensajes de angueles guias, este nos puede estar diciendo nadie puede volver atrás y empezar de nuevo, pero cualquiera puede empezar hoy, siempre existe la posibilidad de avanzar desde el presente y que que un antiguo lugar de trabajo podría ofrecernos volver bajo condiciones muy distintas. Si aceptábamos otra mesa, quizá sea mejor negociar nuestro papel antes de comprometernos.
~ María García. ~
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