
Decidamos cuándo queremos girarnos y ser vistos, todo pasa y todo llega, tanto lo bueno como lo malo, no ha solución solo no aferrarse a las cosas, ni buenas ni malas porque casi todo es pasajero, en este caso nos enseñan una fotografía y descubrimos que somos la persona que sale de espaldas.

No juzgues un libro por su portada, alguien nos enseña una fotografía y descubrimos que la figura de espaldas somos nosotros. Participamos en el recuerdo, pero el encuadre muestra nuestro cuerpo y nuestra presencia sin conservar la expresión con la que vivimos aquel momento. Quizá reconocemos la chaqueta, la forma de caminar o el paisaje donde estuvimos. Podemos sentir curiosidad al contemplarnos desde una perspectiva que nunca vimos mientras ocurría la escena. El sueño puede relacionarse con la diferencia entre cómo contamos nuestra historia y los detalles que otras personas conservan de ella.
No indica que estemos ocultando nuestra verdadera personalidad ni que los demás nos conozcan mejor que nosotros mismos. Si quien tomó la foto recuerda una emoción diferente, podemos contrastar recuerdos sin convertir la imagen en una prueba definitiva. También importa el contexto: Una despedida vista desde atrás puede conmovernos más que una fotografía de una excursión cualquiera. Una imagen incompleta no borra lo vivido, pero puede ayudarnos a imaginar cómo aparecíamos dentro de las experiencias de otros.
Una foto donde aparecemos de espaldas podría reflejar la sensación de no mostrarnos completamente a los demás.
Cuidado, mira tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si intentamos ver nuestro rostro, buscamos reconocernos si aceptamos la imagen, podemos pensar en cómo nos ven los demás sin que controlemos cada detalle, por ejemplo:
- Reconocemos nuestra ropa de infancia: La prenda sitúa la época aunque el rostro no aparezca y nos permite recordar otros detalles.
- La foto muestra una despedida: La postura de espaldas puede dar peso emocional al momento sin demostrar qué sentíamos entonces.
- Otra persona insiste en que somos nosotros: Podemos pedir detalles del lugar y la fecha antes de aceptar una identificación incierta.

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si un familiar tomó la fotografía, podemos relacionarla con su mirada, si desconocemos al fotógrafo, quizá nos incomoda no saber quién nos observaba, si preguntamos quién hizo la foto, buscamos conocer una perspectiva ajena de aquel momento, podemos estar pensando en la diferencia entre cómo nos vemos y cómo nos recuerdan otras personas la imagen muestra nuestra presencia, pero deja oculta la expresión del rostro.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la ropa, la postura o el paisaje permiten identificar un momento aunque no aparezca nuestra cara, esa falta de rostro cambia el peso del recuerdo, no anuncia pérdida de identidad puede surgir de fotos reales donde salimos de espaldas o de preguntas sobre cómo recordamos nuestra historia.

Ateneder a los sueños muchas veces puede ser importante ya que peuden tratarse de mensaje s de nuestros guías espirituales, este nos puede estar diciendo a veces el corazón ve lo que es invisible para los ojos, la intuición puede revelar aspectos que pasan desapercibidos y que que otras personas podrían hablar de nosotros sin conocer realmente nuestro punto de vista. Si observamos quién tomó la fotografía de espaldas, comprenderemos qué parte de la historia quedó sin contar.
~ María García. ~
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