
Permite que te vean con naturalidad, incluso en días imperfectos, saber que no eres tu cuerpo, sabes que no eres tus pensamientos, sabes que no eres tus recuerdos, pero a caso ¿Sabes quien eres?, en este caso alguien llama a la puerta sin avisar y nos damos cuenta de que hay ropa, papeles o platos por recoger.

Venir como anillo al dedo, alguien llama inesperadamente a nuestra puerta y observamos platos sin recoger, ropa sobre una silla y papeles repartidos por la mesa. La incomodidad puede surgir antes de saber siquiera quién viene. El desorden de una casa no determina la calidad de la acogida, aunque temamos que una visita saque conclusiones precipitadas. Si se trata de una amistad cercana, quizá podemos invitarla a pasar sin dar explicaciones.
Si aparece una persona con quien mantenemos una relación formal, puede preocuparnos más la primera impresión. También tenemos derecho a decir que no es buen momento, especialmente si necesitamos descansar. Si escondemos la ropa antes de abrir la puerta, quizá nos preocupa más la impresión de la visita que el desorden mismo. Recibirla en la cocina, proponer salir a tomar algo o pedirle que vuelva en otro momento son respuestas que nos permiten cuidar el vínculo sin renunciar a elegir cómo compartimos nuestra intimidad.
La visita inesperada ante una casa desordenada podría expresar miedo a que otros conozcan nuestras imperfecciones cotidianas.
Cuidado, vigila donde te mueves, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si invitamos a pasar sin recoger nada, aceptamos mostrarnos tal como estamos, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, la confianza que tenemos con quien llega puede marcar toda la escena, la urgencia de esconder objetos cambia si la persona entra directamente o espera fuera, podemos relacionar el sueño con la preocupación por la imagen que ofrecemos o por no estar preparados para una situación social no siempre sentimos vergüenza: A veces nos alegra más la visita que nos importa el desorden.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la ropa sin recoger, los platos y el recibidor lleno de zapatos muestran qué desorden nos preocupa que vean la visita puede ser agradable y, a la vez, hacernos sentir que no estamos preparados, si invitamos a pasar y dejamos de disculparnos, quizá aprendemos a no exigirnos una casa perfecta si escondemos todo deprisa, puede aparecer el miedo a ser juzgados por detalles cotidianos.

Muchas personas piensan que los sueños también pueden ser debido a mensajes de nuestro angueles, este nos puede estar diciendo la curiosidad es la llave del aprendizaje, preguntarse cosas impulsa el crecimiento intelectual y que que una visita inesperada podría hacernos sentir poco preparados para recibir noticias. Si abríamos la puerta pese al desorden, quizá la conversación resulte más valiosa que las apariencias.
~ María García. ~
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