
Podemos disfrutar del vínculo sin intentar detener su crecimiento, intentar mantener todo el dia el mismo ritmo es imposible, no puedes exigirte un rendimiento continuo sn terminar frutstrado o frutrada, en este caso sostenemos a nuestra hija en brazos, tenga la edad que tenga en la vida real.

La sangre tira, llevar a nuestra hija en brazos puede despertar ternura, pero también hacernos notar cuánto cambia el cuidado según la edad y las circunstancias. Cuando es pequeña, sostenerla puede ser una necesidad natural, si ya es adulta, la imagen resulta extraña y quizá expresa el deseo de acompañarla en un momento que nos preocupa. La pregunta útil puede ser qué apoyo necesita realmente hoy y qué forma de protección seguimos ofreciendo por costumbre.
Si se duerme tranquila, quizá sentimos la satisfacción de ser un lugar seguro para ella. Si pesa demasiado, puede aparecer la conciencia de que no podemos resolver todas sus dificultades sin ayuda. No conviene interpretar el sueño como anuncio de peligro ni concluir que nuestra hija es incapaz. También importa si ella desea estar en brazos o intenta soltarse: El cuidado necesita respetar a quien lo recibe. La escena puede ayudarnos a pensar en formas de estar presentes que no requieran cargar literalmente con todo.
Desde una lectura psicoanalítica, tener a una hija en brazos podría representar el deseo de preservar una cercanía afectiva frente al paso del tiempo.
Cuidado, mantente atento a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si se duerme en nuestros brazos, podemos sentir confianza y calma si no conseguimos sujetarla bien, quizá aparece el miedo a no poder protegerla siempre, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si alguien nos ayuda a sostenerla, podemos reconocer el alivio de compartir cuidados, si aparece como bebé aunque ya sea mayor, puede que recordemos una etapa de crianza que nos marcó, podemos expresar ternura, protección o ganas de estar cerca de ella si en el sueño pesa mucho, quizá sentimos una responsabilidad difícil de compartir.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño una manta o una mochila de bebé puede venir de recuerdos familiares, llevar a nuestra hija en brazos puede recordar cuidado y proximidad si es pequeña, quizá evocamos una etapa concreta, si ya es adulta, la imagen puede mezclar tiempos la sensación del abrazo cambia mucho la interpretación.

Muchas veces los sueños que tenemos pueden deberse a mensajes de nuestros angeles guías, este nos puede estar diciendo el tiempo que desperdiciamos no vuelve cuando finalmente comprendemos su valor, cuidar nuestras horas es una forma de respetar nuestra propia vida y que que una persona a nuestro cargo podría necesitar más atención durante un cambio de etapa. Si sosteníamos a la niña con tranquilidad, quizá podamos asumir esa responsabilidad con confianza.
~ María García. ~
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