
Tener algo en el tintero. Hay que concretar que nos referimos a un sueño en el que descubrimos varias cartas antiguas escritas por nosotros que quedaron guardadas sin llegar a su destinatario podemos estar revisando palabras que no llegamos a expresar o conversaciones que quedaron pendientes no implica que debamos enviarlas ahora: quizá solo necesitamos reconocer lo que sentíamos.
Soñar con cartas que nunca enviamos significa que podemos estar revisando palabras que no llegamos a expresar o conversaciones que quedaron pendientes no implica que debamos enviarlas ahora: quizá solo necesitamos reconocer lo que sentíamos, si recordamos a quién iban dirigidas, el sueño puede acercarnos a una relación concreta reconocemos nuestra letra en sobres o papeles guardados nos fijamos a quién iban dirigidos y si eran cartas de agradecimiento, amor, disculpa o despedida, cada contenido plantea una emoción diferente el hecho de no enviarlas es la clave, en un cajón de nuestra antigua habitación pueden aparecer recuerdos de juventud si las encontramos durante una mudanza, quizá estamos revisando etapas anteriores en un lugar desconocido puede sorprendernos que algo tan personal esté fuera de nuestras manos.
Las cartas nunca enviadas podrían representar sentimientos que quisimos expresar y que seguimos guardando por temor a la respuesta.
Mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si releemos las cartas, confrontamos nuestra mirada actual con aquella versión de nosotros leemos las cartas, las doblamos de nuevo o decidimos romperlas si tenemos ganas de enviarlas ahora, quizá nos preguntamos si aún queremos expresar aquello si elegimos guardarlas, podemos valorar lo que significaron sin necesidad de actuar.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño la fecha del papel, un sobre sin sello o una dirección antigua permiten situar el recuerdo las tachaduras pueden mostrar que nos costaba encontrar las palabras no debemos interpretar el nombre de un destinatario como una señal de que vaya a volver, no equivale a recibir cartas de otra persona: aquí encontramos palabras que nosotros decidimos no enviar podemos relacionarlo con cosas que dejamos por decir, pero también con recuerdos literales de papeles guardados.
Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si aparece la persona a quien escribíamos, podemos imaginar una conversación pendiente si alguien lee las cartas sin permiso, surge una preocupación por nuestra intimidad un acompañante respetuoso puede ayudarnos a mirar el pasado sin juzgarnos.
En muchas culturas se cree que los sueños con cartas que nunca enviamos pueden ser parte de un mensaje que nos llega de alguna energía espiritual del universo que intenta comunicarse con nosotros, este nos puede estar dando un mensaje claro, que un mensaje que nunca nos atrevimos a comunicar podría volver a cobrar importancia. Si enviábamos las cartas, una respuesta retrasada cambiaría una relación, podemos escribir lo pendiente sin sentirnos obligados a enviarlo.
Recuerda que a veces el silencio también deja asuntos abiertos, algunos sueños parecen recuerdos de una vida que nunca hemos vivido.
~ María García. ~