
Comparte habilidades sin asumir el trayecto de nadie, intenta no juzgarte duramente, quierete, mirate y amate, quizás no tengas las perpestivas de todo lo que has conseguido en esta vida pero deberias estar orgulloso, en este caso dedicamos tiempo a reparar una bicicleta que no es nuestra para que otra persona pueda utilizarla.

Estar al pie del cañón, estamos arreglando una bicicleta que pertenece a otra persona. No somos quienes la utilizarán después, pero dedicamos tiempo y esfuerzo a que pueda continuar su camino. El sueño puede mostrar la satisfacción de ayudar sin apropiarnos de las decisiones de quien recibe la ayuda. Si la reparación avanza bien, quizá valoramos sentirnos útiles y ver que nuestra intervención tiene un resultado concreto.
Si descubrimos que faltan piezas o que el problema es mayor de lo que parecía, puede surgir el cansancio de asumir responsabilidades ajenas sin conocer sus límites. También importa si el dueño de la bicicleta agradece lo que hacemos, se impacienta o desaparece y nos deja con todo el trabajo. La reparación tiene un final razonable cuando la bicicleta vuelve a estar lista y su dueño puede retomar el camino. La escena nos invita a distinguir entre acompañar para que otra persona recupere su autonomía y convertirnos en quienes sostienen permanentemente su marcha.
Reparar la bicicleta ajena puede representar la satisfacción de hacer posible la autonomía de otra persona.
Cuidado, presta atención a tu entorno, mostrar especial atención en lo que pasa en el sueño también es importante, si enseñamos a su dueño cómo mantenerla, compartimos conocimientos, si la arreglamos a escondidas, puede importarnos más el resultado que el reconocimiento inflamos la rueda, ajustamos cambios o buscamos la causa de un ruido si damos instrucciones a su dueño mientras reparamos, estamos compartiendo conocimientos si terminamos haciendo todo sin que nos lo pidan, quizá pensamos en los límites entre ayudar y asumir tareas ajenas, por ejemplo:

Las personas que aparecen en el sueño también nos puede dar pista sobre el mismo, si reparamos la bici de un hijo o un amigo, puede aparecer el deseo de facilitar sus planes si el dueño nos presiona para terminar, quizá sentimos que no valora nuestro tiempo si sale a probarla y vuelve contento, disfrutamos de haber sido útiles, ajustar frenos o una rueda convierte el apoyo en una tarea concreta, no en una promesa abstracta nos fijamos si reparamos una rueda pinchada, la cadena o los frenos, porque cada reparación exige una solución distinta si la bicicleta es infantil, quizá pensamos en alguien que empieza a montar, si es de montaña, pueden aparecer recuerdos de rutas y mantenimiento, podemos reconocer nuestra satisfacción al facilitar la autonomía de alguien sin obtener nada inmediato a cambio si no logramos arreglarla, quizá sentimos los límites de nuestra ayuda aunque tengamos buena intención.
También es importante tener en cuenta los elementos del sueño una cámara pinchada, una llave allen o las manos manchadas de grasa muestran el esfuerzo concreto un freno que sigue rozando nos recuerda que una reparación puede necesitar pruebas si no tenemos la pieza adecuada, el problema es práctico, no simbólico por sí mismo, no confundimos arreglar nuestra propia bicicleta con reparar la de otra persona: Aquí nuestra tarea permite que alguien avance podemos asociarlo con ayudar sin controlar el destino ajeno también puede ser un recuerdo muy normal de bricolaje o de una reparación reciente.

En ocasiones son nuestros espiritus guias lo sque no está ofreciendo este sueño, este nos puede estar diciendo quien nunca está satisfecho con lo que posee difícilmente disfrutará de lo que consiga, la gratitud permite apreciar nuestros logros presentes y que que una amistad podría pedirnos ayuda para retomar un proyecto detenido. Si la bicicleta volvía a rodar, nuestro esfuerzo facilitará sus avances.
~ María García. ~
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